No fumar, ejercitarse, consumir frutas y verduras, hacerse exámenes como gastroscopias y mamografias periódicamente y vacunarse contra el virus del papiloma humano. Esas son...
Es importante que todas las mujeres a partir de los 18 años de edad en adelante se hagan una autoexploración de los senos una vez por mes.
Mediante el examen regular de sus propios senos, es probable que una mujer detecte cualquier cambio que ocurra. El mejor momento para hacerse el autoexamen de los senos es apropiadamente una semana después del período menstrual, cuando sus senos no están sensibles ni hinchados. Si no esta menstruando regularmente, hágase el autoexamen de senos el mismo día cada mes.
Pasos a seguir para el autoexamen de mama:
1. Acuéstese con una almohada debajo del hombro derecho y coloque el brazo derecho detrás de la cabeza.

2. Empiece con la mano izquierda, use las yemas de los tres dedos intermedios para palpar el seno derecho, en forma circular buscando cualquier masa o bulto.
3. Presione con suficiente firmeza para reconocer cómo se siente su seno al tacto. Es normal encontrar un borde firme en la cura inferior de cada seno.
4. Si no sabe hasta que punto presionar, hable con su médico o enfermera, ellos le indicarán como.
5. Mueva la mano alrededor del seno siguiendo una línea circular, hacia arriba y hacia abajo. Asegúrese de hacerlo siempre de la misma manera, revise toda el área del seno, y recuerde como se siente su seno al tacto de un mes a otro.

6. Repita el examen en el seno izquierdo, coloque el brazo izquierdo detrás de la cabeza, usando las yemas de sus tres dedos de la mano derecha.
7. Si encuentra algún cambio, vea a su médico de inmediato.
8. En la misma posición, realice el examen en las axilas, presionando de manera firme tratando de localizar algún posible bulto, si encuentra algún cambio vea a su médico inmediatamente.
9. En la misma posición estando acostada, presione entre los dedos pulgares e índice, el pezón, después levante el pezón junto con la areola para comprobar si existe una buena movilidad o adherencia.
10. Repita el examen de ambos senos y de ambas axilas estando de pie, con uno de los brazos detrás de la cabeza. La posición vertical facilita el examen de la parte superior y exterior de los senos (hacia las axilas). Allí es donde se detectan aproximadamente la mitad de los cánceres de seno. Puede hacerse el autoexamen de los senos mientras esté de pie en la ducha. Algunos cambios en los senos pueden detectarse con más facilidad cuando la piel está mojada y jabonosa.
11. Estando de pie colóquese frente al espejo, observe cuidadosamente visualizando sus senos con mucha atención, coloque sus brazos colgando como se muestra en el dibujo, compara ambos pechos, busca diferencias y alteraciones en su tamaño, simetría, color, contorno, busca diferencias en la piel, en la areola o en el pezón, también busca si hay descamación, retracción o hendidura del pezón o de la piel, secreciones o ulceraciones, enrojecimiento, bultos.
12. Siempre estando de pie, frente al espejo, coloque sus brazos en la cintura y compare nuevamente ambos pechos en busca de diferencias y de todo lo dicho anteriormente.
13. Continúe con el mismo procedimiento del punto número 11 frente al espejo, esta vez colocando las manos por encima de la cabeza como se muestra en el dibujo. Compare nuevamente sus senos en busca de diferencias y de todo lo dicho anteriormente.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de seno?
Si las pruebas de autoexamen de mama, de detección o los signos y síntomas de una mujer han sugerido la posibilidad de un cáncer de seno, el médico usará uno o más métodos, para asegurarse de la presencia de la enfermedad, y para determinar la etapa en que se encuentra el cáncer.
Signos y síntomas:
El amplio uso de la mamografía exploratoria ha aumentado el número de detecciones de cáncer del seno, antes de que se presenten los síntomas. Sin embargo, algunos cánceres del seno no son hallados por la mamografía, ya sea porque no se realizó la prueba, o porque, aún en las condiciones ideales, la mamografía no puede encontrar todos los tumores del seno. El signo más común del cáncer de seno es una protuberancia de reciente aparición. Una masa dura e indolora, con bordes irregulares tiene más probabilidad de ser canceroso, pero algunos tumores cancerosos más raros son sensibles, suaves y redondos.
Por este motivo, es importante que cualquier masa en el seno de aparición reciente, sea examinada por un médico especialista, otros signos del cáncer de seno incluyen hinchazón generalizada de una parte del seno (aunque no se palpe ninguna protuberancia), irritación o formación de hoyuelos (hendiduras) en la piel del seno o del pezón, o una secreción que no sea leche materna. A veces, el cáncer de seno se puede propagar a los ganglios linfáticos de la axila, que aparecen claramente agrandados, incluso antes de que el tumor original en el tejido del seno sea palpable.
Historia clínica y examen físico:
El primer paso en la evaluación de una mujer con sospecha de cáncer de seno, es tomar una historia clínica y un examen físico completos. La historia clínica es una entrevista durante la cual el médico hace preguntas acerca de los síntomas de la paciente, de cualquier otro problema de salud, y de los factores de riesgo relacionados a alguna condición benigna del seno (tales como si algún familiar tuvo condiciones benignas del seno, cáncer del seno u otro tipo de cáncer). Se practicará un examen clínico minucioso de los senos para localizar cualquier masa (protuberancia) o área sospechosa, así como para palpar su textura, tamaño y relación con la piel y los músculos del pecho. Se observará cualquier cambio en los pezones o en la piel del seno. Se podrán palpar los ganglios linfáticos de las axilas o sobre las clavículas, ya que el aumento del tamaño o la dureza de estos ganglios pudieran indicar la propagación del cáncer del seno. Además de la historia clínica y del examen físico, se pueden hacer estudios de diagnóstico por imágenes y biopsias.
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