No fumar, ejercitarse, consumir frutas y verduras, hacerse exámenes como gastroscopias y mamografias periódicamente y vacunarse contra el virus del papiloma humano. Esas son...
Tomado de la Nación el 01/06/2011.
Estudio de la CCSS presentado ayer:
Mayoría de fumadores ticos tienen entre 20 y 39 años
El fumador tico promedio comienza el vicio a los 17,5 años, es hombre menor de 40 años, y si está dentro del 65% de fumadores que consumen tabaco a diario, se fuma entre 10 y 12 cigarrillos al día.
La mayoría de ellos dejará este hábito tras pasar los 60 o 65 años, algunos motivados ya por alguna deficiencia en su salud.
Este es el perfil del fumador tico que se desprende de un estudio presentado ayer en el Día Internacional Contra el Humo del Tabaco.
El informe fue elaborado por expertos de vigilancia epidemiológica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y señala que el 14,2% de la población nacional mayor de 20 años fuma y que el 2,1% de los fumadores consume puros.
“El fumado tiene dos connotaciones. Por un lado, tenemos el efecto adictivo; se empieza a fumar en la adolescencia y es muy difícil para la gente dejarlo en su vida adulta joven. Por otro lado, es algo irreversible para su salud; si se fuma durante muchos años, es muy posible tener daños irreparables”, dijo Roy Wong, uno de los autores.
“Las personas entre los 20 y los 39 años son las que más fuman; luego vemos un descenso paulatino y a los 60 años es aún mayor. ¿Será que la gente deja de fumar cuando ve los efectos?”, añadió.
Esta realidad se percibe en las clínicas ticas de cesación de fumado. “Nos llegan pacientes que ya están enfermos y que intentan dejar de fumar para no perjudicar más su salud.
A esta gente hay incluso que enseñarla a respirar otra vez”, dijo Mayi Cedeño, terapeuta respiratoria de la Clínica de Cesación de Fumado del Hospital México.
¿Cómo se hizo? La investigación analizó a 3.585 costarricenses mayores de 20 años, residentes en todo el país. Todos fueron visitados por personal de la CCSS y llenaron un cuestionario en el que definieron si fumaban, desde qué edad lo hacían y si fumaban todos los días. “Este año comenzaremos otro estudio en el que mediremos la dependencia al tabaco y cuán difícil se le hace a una persona dejar este vicio”, comentó Leandra Abarca, una de las epidemiólogas a cargo del estudio.
Vicio caro. La atención de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco representa un gasto fuerte para la CCSS. Solo en el 2010 se giraron ¢72.981 millones, cantidad con la que podrían comprarse aceleradores lineales para tratar el cáncer en los 29 hospitales públicos del país (con un valor cercano a los ¢1.000 millones cada uno).
“El problema del tabaquismo es que lleva a enfermedades crónicas que requieren de intervenciones complejas y caras. Cirugías, baipás, coronarios, hospitalizaciones, tratamientos para el cáncer y hasta amputaciones”, dijo Rosa Climent, gerente médica de la CCSS.
Las buenas noticias. Pese a que aún se considera alta la prevalencia del fumado en el país, los expertos señalan que las cifras son menores que las de encuestas anteriores –hechas con metodologías similares, pero no iguales– y que el fumado se inicia a una mayor edad.
Si los resultados de la investigación presentada ayer se analizan en comparación con los arrojados por una encuesta del IAFA del 2000, se podría pensar que hay una reducción en el porcentaje de fumadores del país y un aumento en la edad de inicio de fumado, dicen los expertos. “Datos anteriores decían que el 17% de los ticos fumaban y que comenzaban a los 14 años; esto nos da la buena noticia de que baja la prevalencia, pero hace falta trabajo. La primera batalla está ganada, mas no la guerra”, destacó Wong.
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